lunes, 16 de marzo de 2009

QUERIDO MALTRATADOR:



¿Qué tal te la vida? hacía mucho que no sabía de ti, y me apetecía saber cómo va tu vida vista detrás de unos palotes dónde no se accede al exterior y pierdes contacto con la realidad.
Hoy me puse a recordar aquellos maravillosos meses en los que perdíamos horas en la playa, bañándonos, mojándonos o acurrucados los dos en una pequeña toalla jajajaja, que deliciosos meses, y ¿te acuerdas la de noches gastadas en el paseo marítimo tomando “tapitas”?¡qué risas! Y que de experiencias vividas, fue maravilloso, aquel momento, todo era una sonrisa y no bajábamos de aquella nube en la que juntos nos habíamos subido, todo era un tren, día a día era maravilloso y cada día estaba mas convencida de lo maravilloso que eras, incluso aquel día que me levante con el ojo morado porque al girarte en la cama me diste, no importó porque se que no lo hiciste adrede, era sin querer en uno de tus volteos en la cama al dormir, y no me importaba aunque duró una semana, tampoco me importó que me gritaras, pues muchas veces creía aprender de ti, pero él vaso se iba llenando aunque yo no quería coger aquella botella llena de agua, y llegó un momento en el que el agua empezó a salirse de los lados y la mesa se fue mojando, hasta caer al suelo y poco a poco ir inundando la cocina, fue entonces cuando manchas moradas aparecieron en mi cara y después de un par de horas tu llamabas a la policía mientras una ambulancia de urgencia llegaba con la sirena puesta al hospital de la ciudad, tu lastimando actos y yo con un colorete morado, una costilla hundida y recibiendo oxigeno de una bombona artificial. Toda aquella vida playera era maravillosa, ojala pudiera volver a vivirla, pero cerciorándome de que esa persona maravillosa no me ponga morado el ojo al voltearse en la cama, no me haga coger una botella e ir a llenar el vaso aunque mi otra mano quisiera frenar, en definitiva alguien que no seas tu o tu en un espejo.
Espero que tu vida tras los palotes sea lúdica, animosa, y feliz, que hayas conocido a gente nueva, incluso alguna mujer que te pueda enseñar cosas que yo no te pude enseñar, una mujer que te haga pasar osas que por circunstancias ajenas a mi no tuve tiempo a disfrutarlas a tu lado, me hacía ilusión saber de ti y animarte a seguir adelante, pero pensando antes de actuar, yo fue la primera y espero que la ultima también, ya no te lo comento desde mi dolor pasado, sino del dolor que puedes causar si cuando salgas no sabes controlar tus impulsos.
Un abrazo!